Los pueblos mineros o «cités» de Limburgo del siglo XX constituyeron desde el principio un mundo aparte, dependiente de la extracción de carbón y adaptado a ella. Las empresas mineras velaban por sus «cités» de forma paternalista. Por ejemplo, contaban con guardias o vigilantes mineros, cuya función era comprobar que los mineros mantuvieran en buen estado sus viviendas de alquiler.
Las empresas mineras también dejaron su huella en la vida sociocultural. De hecho, eran propietarias de la mayor parte de las asociaciones teatrales, salones de fiestas y clubes deportivos locales. Algunos de esos clubes se convirtieron en auténticos embajadores de su ciudad y adquirieron renombre a nivel nacional. Los clubes de fútbol de Genk, el KFC Winterslag y el Thor Waterschei, son quizás los ejemplos más conocidos. Antes de fusionarse en 1988 para formar el KRC Genk, ambos clubes jugaron en varias ocasiones en primera división y, en ocasiones, incluso en competiciones europeas.

Las direcciones de las minas intentaban, a través de su oferta de actividades de ocio, controlar la vida social en la cité y mantener a los trabajadores a raya. Pero por muy poderoso que fuera el patronato minero, algunos aspectos de la cultura de la cité se desarrollaron siguiendo una dinámica propia, al margen de las directrices de la mina. Así, los numerosos trabajadores migrantes de la región minera contribuyeron al surgimiento de una nueva variedad del neerlandés: el Citétaal o el Cités.

La lengua de la Cité se caracterizaba por la combinación de un acento de Limburgo con numerosas palabras procedentes del italiano, el árabe, el griego y el turco.
Incluso tras el cierre de las minas, las cités siguieron siendo crisol de diferentes culturas, por lo que el Citétaal siguió desarrollándose. Hoy en día, el Cités es sobre todo un lenguaje juvenil que se ha extendido por toda la provincia de Limburgo. Al igual que otros lenguajes juveniles, evoluciona rápidamente y se incorporan constantemente nuevas palabras y expresiones.
Esta historia ha sido creada por Geheugen Collectief para FAAM, el museo virtual.







