De la tierra a la boca
La región hortícola lleva 150 años siendo la cuna de los pioneros y las innovaciones en el cultivo de hortalizas.
Regada por los dos ríos Neten, el Dijle, el Demer y el Rupel, la tierra de esta región es fértil.
Esta zona fluvial, con sus suelos arcillosos y limosos, es ideal para la horticultura.
Y gracias a la proximidad de las grandes ciudades