Paseo histórico «¡Como si el diablo se hubiera metido en ello!»
Los «bokkenrijders» están rodeados de innumerables leyendas. Se desplazaban con una rapidez y una imprevisibilidad extraordinarias, por lo que se suponía que debían de haber hecho un pacto con el diablo. Gracias a ello, podían desplazarse volando por los aires, montados en un macho cabrío. Al caer la tarde, los descubrirás en el bosque de enebros y sus alrededores, en el molino antiguo y el nuevo, y en la pequeña iglesia donde actuaban los famosos bandidos.