Esfera con calendario de Lovaina

En 1938, el antiguo conservador del Museo Municipal de Lovaina, Victor Demunter, legó su colección de arte al museo. Una de las piezas más destacadas era un panel pintado de madera de roble que data aproximadamente del año 1500. En seis círculos concéntricos se representan las horas, los días y los meses, así como los doce signos del zodíaco. Menos conocidos son los veinticuatro denominados «hijos de los planetas»: los tipos de personas, profesiones y actividades que, según la astrología, se asocian a un planeta concreto. En las cuatro esquinas del panel se representan Júpiter, Marte, Venus y Mercurio con forma humana. 

Detrás de la esfera debió de haber un mecanismo que movía las agujas. No se puede afirmar con certeza quién fabricó la esfera. Antiguamente, aunque sin muchas pruebas, se pensaba que fueron los hermanos Quinten y Joos Massijs, de Lovaina. Joos era herrero y relojero, y Quinten, un pintor conocido.

En la Edad Media, el tiempo aún no se concebía como una línea recta, sino como un círculo.

La esfera de Lovaina es un testimonio excepcional de la concepción del tiempo y del mundo en la Baja Edad Media. En aquella época, el tiempo aún no se consideraba una línea recta que partía del pasado, pasaba por el presente y se extendía hacia el futuro. En la Edad Media, la gente pensaba que todo se repetía una y otra vez: cada momento del día, cada día del año y cada estación tenía un significado concreto, que se repetía una y otra vez. Los números también tenían una carga simbólica. El tiempo, el ser humano, la naturaleza y el universo estaban todos conectados y se influían mutuamente.

Esfera con reloj y calendario, con un detalle del mes de abril: trabajos en el jardín - Museo M de Lovaina – artinflanders.be, foto de Hugo Maertens
Esfera con reloj y calendario, con un detalle del mes de abril: trabajos en el jardín - Museo M de Lovaina – artinflanders.be, foto de Hugo Maertens

Las representaciones de la lámina reflejan la creencia de que la posición de los cuerpos celestes ejercía una influencia ineludible sobre el destino de las personas. Quien se veía sometido a la influencia de Saturno, por ejemplo, tenía muy mala suerte. Y es que a este planeta se le asociaba con el trabajo duro, los mendigos, los presos, los lisiados y los pobres. La astrología ya existía en la Antigüedad, pero tuvo una presencia muy destacada en la iconografía medieval.

Gracias a sus detalladas pinturas, la esfera de Lovaina ofrece también una visión fascinante de la vida, los trajes tradicionales y el mobiliario en Brabante hacia el año 1500. Es probable que fuera encargada por personas de la nobleza (las inscripciones en francés y latín así lo indican), pero en ella aparecen representados diversos grupos sociales.

Admira la esfera con las indicaciones de la hora y el calendario en M Leuven.

Esta historia ha sido creada por Geheugen Collectief para FAAM, el museo virtual.

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