La ciudad de Lier, en la provincia de Amberes, cuenta no con uno, sino con dos relojes excepcionales. En la iglesia de San Gummarus se encuentra uno de los relojes de torre de hierro forjado más antiguos de Europa. Se adquirió en Maastricht en 1702 y, según investigaciones recientes, resulta que data de 1395. Pero Lier también es conocida por un reloj astronómico moderno, que se encuentra en una torre que lleva el nombre de su constructor: Louis Zimmer.
Albert Einstein también quedó impresionado
Zimmer era relojero, al igual que su padre, y astrónomo aficionado. En 1930 regaló a su ciudad natal un reloj que no solo indicaba la hora estándar, sino también la hora decimal (que divide un día en 10 horas de 100 minutos de 100 segundos), las fases lunares, el día de la semana, la rotación del eje terrestre y otros datos. Ese llamado «Reloj del Jubileo» cuenta con nada menos que 57 esferas. Se instaló en una torre medieval en honor al centenario de la independencia de Bélgica.

Zimmer aún no estaba satisfecho, por lo que creó una versión ampliada para la Exposición Universal de 1935: el «Reloj Maravilla». El reloj mide casi 5 metros de altura, pesa unas 2 toneladas y cuenta con 93 esferas y 14 autómatas. Se expuso durante un tiempo en Nueva York y, al parecer, Albert Einstein quedó muy impresionado por él.
Esta historia ha sido creada por Geheugen Collectief para FAAM, el museo virtual.







