El «harengbuis» apareció por primera vez en el siglo XV. Esta maqueta de barco simboliza la pesca del arenque, de gran importancia histórica, en la costa flamenca. Esta actividad surgió alrededor del año 1000. Debido al crecimiento demográfico y al auge de las ciudades, se necesitaba más comida. ¿La solución? ¡El pescado! Como los arenques abundaban en el mar del Norte, esta especie fue objeto de una intensa explotación pesquera.
La pesca del arenque se realizaba con redes largas y de malla fina, llamadas «vleten»; de ahí la expresión «bij de vleet».

El arenque se estropea rápidamente, y eso es malo para las ventas. Por eso se empezaron a utilizar todo tipo de métodos para alargar su vida útil. Por ejemplo, conservándolo en sal o ahumándolo para convertirlo en «bokking».
A finales del siglo XIV, los pescadores idearon otro método revolucionario: el «kaken», que consistía en retirar las branquias y las vísceras del arenque antes de salarlo.
El barco para la pesca del arenque se había adaptado por completo al nuevo método de conservación. El desmenuzado del arenque se podía realizar directamente en la amplia cubierta del barco. Y esa no era la única ventaja. El barco para la pesca del arenque tenía un mayor alcance que las pequeñas embarcaciones que los pescadores de arenque utilizaban anteriormente. A partir de entonces, los pescadores flamencos también se podían encontrar en aguas escocesas e incluso escandinavas. Por ello, la pesca del arenque vivió su época de mayor esplendor en los siglos XV y XVI.

Sin embargo, a principios del siglo XVII, la violencia de la guerra en los Países Bajos del Sur provocó una grave crisis en la pesca del arenque. El sector nunca volvería a recuperarse por completo. Es cierto que los pescadores flamencos podían capturar otras especies de pescado en abundancia, desde la lengua de mar hasta el bacalao, pasando por las gambas. Estas últimas, por cierto, las capturaban en la playa pescadores a caballo.
Durante la Segunda Guerra Mundial, la pesca del arenque vivió un último momento de gloria. Las enormes capturas de arenque, de decenas de miles de toneladas, ayudaron a la Bélgica ocupada a hacer frente a la escasez de alimentos. Pero después, el sector volvió a entrar en declive. En la década de 1970 se impusieron incluso restricciones europeas a la pesca del arenque en el Mar del Norte, con el fin de evitar el agotamiento de las poblaciones de peces.
Esta historia ha sido creada por Geheugen Collectief para FAAM, el museo virtual.





