En la plaza Oude Beursplein, en el centro de Brujas, latía el corazón financiero de la ciudad comercial medieval.
En esta plaza se encontraban las casas de la nación de las ciudades-estado italianas de Venecia, Florencia y Génova. Los italianos trabajaban en Brujas como comerciantes o banqueros. Sus casas de la nación eran el centro comercial para sus compatriotas.

Los comerciantes del norte de Italia inventaron la letra de cambio en el siglo XIII. Se trataba de un documento escrito en el que se ordenaba un pago, a menudo en una moneda extranjera. El pago se realizaba de forma inmediata o posterior.

De este modo, los comerciantes podían gestionar sus pagos desde su oficina. Ya no tenían que viajar con sus mercancías y dineroen efectivo. La letra de cambio es el origen del cheque en papel, que a su vez ya ha quedado obsoleto.
Cada día se fijaba en la plaza de la Bolsa el valor de esas letras de cambio. Los corredores de bolsa de Brujas mantenían informados a sus colegas italianos de las fluctuaciones de los tipos de cambio. El alguacil de Brujas movilizaba a sus fuerzas de seguridad para vigilar la plaza durante las actividades bursátiles. Se prohibía el acceso, sobre todo a los mendigos.
Con la sedimentación del Zwin, Brujas perdió importancia. El comercio internacional se trasladó al Escalda. A partir de 1531, los corredores de bolsa fueron bienvenidos en la Nueva Bolsa de Amberes.
Esta historia ha sido creada por OKV para FAAM - museo virtual.











