Flandes cuenta con trece parques zoológicos reconocidos. Ninguno de ellos tiene una historia tan rica como el ZOO de Amberes, fundado en 1843 como el primer parque zoológico del país.

Desde el principio, el ZOO de Amberes ha sido, ante todo, un lugar al que la gente acude para relajarse observando animales en cautividad. Sobre todo animales exóticos, como leones, chimpancés y elefantes. Precisamente porque proceden de África o Asia, fascinan a la gente. Nos hacen soñar con otro mundo, lejos de casa.

Pero el ZOO de Amberes siempre ha tenido la ambición de ser algo más que una simple atracción. Desde sus inicios, la institución ha tenido una misión científica y educativa. Ya desde la década de 1840, los científicos estudian allí a los animales y decenas de miles de escolares han realizado excursiones escolares al recinto.

La labor cultural del zoo de Amberes es totalmente única. Desde su fundación en 1843, el ZOO de Amberes cuenta con un amplio programa musical, que desde 1960 se celebra en la Sala Reina Isabel. Además, el zoo de Amberes es un importante centro de artes plásticas. El Zoo conserva y expone una amplia colección de pinturas, dibujos y esculturas de los siglos XIX y XX. Casi siempre, los animales ocupan un lugar central en esas creaciones.
En la década de 1980, el ZOO de Amberes se fijó una nueva misión. A partir de entonces, el zoológico se dedicó activamente a la cría de especies amenazadas. Los animales criados en cautividad debían sustituir a los ejemplares fallecidos de la colección expuesta. Y es que la captura de animales en estado salvaje era objeto de críticas cada vez más feroces y estaba sujeta a una regulación cada vez más estricta. Gracias a los programas de cría, el zoológico también puede contribuir a la conservación de especies en peligro de extinción.
Esta historia ha sido creada por Geheugen Collectief para FAAM, el museo virtual.



