Más de 300 bandas de música siguen desfilando por Flandes. En las ferias y fiestas, recorren las calles.
Los instrumentos de metal, la percusión y los saxofones resuenan alegremente. El tambor grande marca el ritmo con sus retumbantes golpes. El instrumento de metal más importante de la banda es la corneta, cuyo sonido es más cálido que el de la trompeta.
Al igual que el carillón, la banda de música es una tradición que surgió en los Países Bajos. Se originó a mediados del siglo XIX a partir de la música de marcha militar. Su forma más auténtica sigue siendo el desfile musical.

En ella, los músicos están acompañados por un colorido cuerpo de majorettes. Con sus elegantes faldas y sus movimientos rítmicos, van por delante de la banda. La propia orquesta está dirigida por el tambor mayor, que marca el ritmo o la dirección con su baqueta.
En el siglo XIX, las bandas locales tenían un carácter político. Se alineaban con el partido católico o con el socialista y aportaban un toque musical a sus actos. Cada banda tenía su propio bar, donde no se admitía a los miembros de la banda rival. Desde hace unas décadas, el trasfondo político de las bandas ha desaparecido. Lo importante es hacer música juntos.
Gracias a los concursos internacionales y a las composiciones contemporáneas, la banda de música se ha deshecho de su imagen anticuada. Una «harmonie» es una banda de música a la que se han incorporado instrumentos de madera. No dudan en organizar festivales de música a los que invitan a sus colegas de los pueblos vecinos para pasar una festiva tarde de domingo.
Esta historia ha sido creada por OKV para FAAM - museo virtual.





