Durante siglos, los bailes elegantes fueron un privilegio reservado a la nobleza y a la burguesía. En el siglo XIX, este fenómeno se democratizó.
En los barrios de ocio de las ciudades y en el campo surgieron populares salones de baile y palacios de la danza. Allí, por un módico precio de entrada, se podía bailar al son de la música de una orquesta en directo. Sin embargo, cada vez era más frecuente que esa orquesta tuviera que ceder el paso a un piano o un órgano mecánico.
Hacia 1900, Bélgica era famosa por sus instrumentos musicales mecánicos. Aloïs Decap, hijo de un granjero, decidió en 1902 fundar, junto con su hijo Lievin, una pequeña empresa dedicada a la fabricación de organillos. Como acordeonista itinerante, había sido testigo del gran éxito que estos tenían.

Su nueva empresa familiar en Amberes logró convertirse en el taller más importante de instrumentos musicales automáticos de Bélgica. Los Decaporgels no solo destacaban por su sofisticada mecánica y su variedad musical, sino que también se prestaba especial atención a su diseño. La brillante carcasa de estilo art déco, con numerosos efectos de luz, ofrecía un espectáculo impresionante.
A partir de la década de 1930, Decap también incorporó instrumentos musicales reales al órgano, como un acordeón, una batería o un saxofón. A partir de 1953 aparecieron los instrumentos electrónicos. La empresa estadounidense Hammond era mundialmente famosa por su órgano electromecánico, que utilizaban, entre otros, los Beatles. Hammond desarrolló un órgano adaptado para los hermanos Decap.
No solo en las salas de baile, sino también en muchos cafés, un Decaporgel hizo bailar a la gente durante años. Con la llegada de la máquina de discos tras la Segunda Guerra Mundial, muchos propietarios dejaron de lado este gran instrumento. Los Decaporgels quedaron olvidados y cubiertos de polvo, hasta que Jef Ghysels empezó a coleccionar órganos de baile y de feria. En 2007, la Comunidad Flamenca adquirió su colección.

Esta historia ha sido creada por OKV para FAAM - museo virtual.



