Sint-Martens-Latem es un pueblo pintoresco. Se encuentra a orillas del río Leie, que discurre con suaves meandros, a trece kilómetros de Gante.
A finales del siglo XIX, muchos ganteses adinerados construyeron aquí una villa. Los urbanitas, siempre tan ocupados, disfrutaban aquí, durante los fines de semana y las vacaciones, de la tranquilidad en medio de la naturaleza.
Antes de que llegaran los residentes de las villas, algunos pintores de Gante descubrieron este pueblecito rural. Allí pintaron el campo bajo un sol radiante. Allí se desarrolló una variante especial del impresionismo francés, el llamado «luminismo». Con innumerables pequeñas pinceladas captaron el ambiente veraniego. A la luz del sol, las formas parecían, por así decirlo, titilar.

Algunos artistas de Gante decidieron establecerse en Sint-Martens-Latem. Querían alejarse del ajetreo urbano y buscaban una vida sencilla entre la población local. En torno al poeta Karel Van de Woestijne y a su hermano Gustave, pintor, surgió una pequeña comunidad de artistas. Junto con el escultor George Minne, vivían la naturaleza y el mundo de una manera mística. Buscaban una fuerza profunda detrás de la realidad cotidiana.
A partir de 1905, una nueva generación de pintores se instaló aquí, con Gustaaf De Smet, Frits Van den Berghe y Constant Permeke como pioneros. Hasta la década de 1970, el pueblo bullía de actividad artística. Hoy en día, Sint-Martens-Latem es conocido sobre todo como un municipio residencial con amplias villas rodeadas de vegetación.

También en el municipio vecino de Deurle vivían, hacia 1900, personas con talento creativo. El conocido autor Cyriel Buysse se instaló aquí. En 1922 mandó reconstruir, en una versión más pequeña, el molino destruido del Molenberg. Cerca de allí construyó una casa sobre pilotes donde se retiraba para escribir. En su novela*Zomerleven*(Vida deverano), ensalzó la tranquila vida de Deurle.
Esta historia ha sido creada por OKV para FAAM - museo virtual.



