Matonge es un barrio animado de Ixelles, situado junto al Pentágono de Bruselas. Apenas abarca unas pocas calles y se asocia con la diáspora congoleña desde la década de 1950.
Pero, ¿por qué hay relativamente pocas personas de origen congoleño, ruandés o burundés viviendo en Bélgica? ¿Por qué en la cocina belga no se han popularizado platos de las antiguas colonias, como sí ocurre en los Países Bajos o en el Reino Unido?
Los primeros congoleños que llegaron a Bélgica no lo hicieron por voluntad propia. Se les obligó a servir como curiosidades en las exposiciones universales de Amberes (1885 y 1894), Bruselas (1897) y otros lugares. Esos «zoológicos humanos» siguieron existiendo, incluso después de que Bélgica asumiera el control del Congo, sustituyendo al rey Leopoldo II, en 1908. Incluso en la Expo 58, apenas dos años antes de la independencia del Congo, se seguía exhibiendo a congoleños.
A partir de finales del siglo XIX, algunos chicos y chicas congoleños fueron llevados a Bélgica para recibir una educación occidental. También se establecieron en el país algunos marineros y, durante la Primera Guerra Mundial, 32 congoleños se alistaron en el ejército belga.

Pero el Gobierno belga no fomentó en absoluto la inmigración procedente del Congo. Solo tras la Segunda Guerra Mundial permitió, de forma muy limitada, que pequeños grupos seleccionados de congoleños llegaran a la «madre patria». Estos formaban parte de los llamados«évolués», la incipiente élite congoleña europeizada. También llegaron a Bélgica futbolistas como Léon Mokuma y, cada vez más, estudiantes. Estos últimos se instalaron en Matonge, llamado así por un barrio de Kinshasa. Los primeros restaurantes, peluquerías y discotecas datan de esa época.
Tras la independencia del Congo en 1960, el barrio siguió siendo un lugar de llegada para los emigrantes procedentes del Congo. A partir de 1965 llegaron los primeros refugiados políticos: opositores al dictador Mobutu. Pero la afluencia siguió siendo limitada. Otros países europeos atrajeron, en proporción, a más migrantes procedentes de sus antiguas colonias. No fue hasta la década de 1990, con la violencia de los últimos años del régimen de Mobutu, cuando la diáspora congoleña creció rápidamente.
Matonge hace tiempo que dejó de ser un barrio exclusivamente congoleño; en realidad, nunca lo fue. Pero el 30 de junio, fecha de la independencia del Congo, allí sigue habiendo fiesta.
Esta historia ha sido creada por Geheugen Collectief para FAAM, el museo virtual.











