Jabalíes y ciervos, luchando por su vida durante la caza. Abundantes bodegones de capturas de pesca y botines de caza. En el siglo XVII, pintores como Frans Snijders y Clara Peeters situaron a los animales por primera vez en el centro de sus obras. El arte zoológico se convirtió en un género por derecho propio.
Los seres humanos y los animales conviven desde hace milenios. A lo largo de los siglos, los animales han tenido diversos significados para nosotros: una fuente de alimento, un peligro, un compañero de hogar al que nos hemos encariñado… Dada la gran importancia que tienen los animales para el ser humano, no es de extrañar que hayan inspirado gran parte del arte. Pero hasta el siglo XVI, los animales desempeñaban un papel secundario en el arte de nuestras regiones. Aparecían en el fondo de los cuadros, adornaban edificios o se asomaban en los márgenes de los libros. A menudo simbolizaban algo negativo.

En el siglo XIX, el arte animalista vivió un segundo periodo de esplendor. Escultores como Josuë Dupon y pintores como Louis Robbe representaban a los animales en la naturaleza y en el campo.
Ese arte animal era arte romántico. Estaba hecho a medida para la burguesía urbana, que se sentía fascinada por la vida fuera de la ciudad moderna.
Pero también los animales urbanos gozaban de gran popularidad. Por ejemplo, Henriëtte Ronner-Knip era conocida por sus pinturas de gatos domésticos.

Además de los prados y bosques flamencos, los zoológicos eran el lugar por excelencia donde lospintores de animalesdel siglo XIX, como Karel Verlat, encontraban inspiración y dibujaban del natural. Por cierto, sus predecesores del siglo XVII ya hacían lo mismo. Así, Jan Brueghel tomó como modelo a los animales de la colección privada de los archiduques Alberto e Isabel, en Bruselas.
En el siglo XX, el arte animalista sufrió un declive. Artistas como Alfred Ost —a quien le gustaba pintar caballos de tiro— mantuvieron vivo el género. Hasta hoy en día hay artistas que sitúan a los animales en el centro de su obra.
Así fue como Koen Van Mechelen se hizo mundialmente famoso con su«Cosmopolitan Chicken Project». ¿El objetivo? Cruzar todas las razas de gallinas del mundo hasta obtener la gallina universal.
Esta historia ha sido creada por Geheugen Collectief para FAAM, el museo virtual.








