Pescado los viernes
La Iglesia católica y la pesca mantuvieron durante siglos un fuerte vínculo. Los pescadores ejercían una profesión peligrosa y solían buscar apoyo en la fe. Los habitantes de la costa, por ejemplo, solían rezar a María, a quien llamaban Nuestra Señora de las Dunas.
Por su parte, la propia Iglesia participaba activamente en la piscicultura. Esto era especialmente cierto en el caso de